Amo el silencio que intentas llenar inútilmente de besos, de versos, de risas y caricias. Esos momentos en los que te quedas sin aliento, la forma en que me miras y sin decir nada dices todo después de oírme decir “te quiero”. Como te explico que no hace falta romper el silencio con palabras pues la respuesta la estampas en mis labios con tus besos y la escribes en mi piel con tus caricias. Y al ver que tu me miras y dibujas mi sonrisa mi sangre ya no sabe si es tuya o si es mía. Te amo y también amo tu silencio.